El punto de vista de la narración

Hoy nos vamos a centrar en  una herramienta creativa fundamental: el punto de vista de la narración. Cuando explicamos en una sesión del taller de escritura este concepto, solemos posicionarnos en una situación cotidiana, como podría ser la siguiente:

Imagina que tienes una vecina de vida envidiablemente disoluta. Vive de noche, pasea a su perrito por las tardes y las pocas mañanas que te la encuentras te saluda distante y feliz, envuelta aún en los vapores de alguna fiesta perfecta. Es la reina del bloque, de la que todos hablan: es ella.

Los murmullos y cotilleos en su derredor cada día se acrecientan; incluso esos rumores imprecisos te han inspirado algún texto para el taller de escritura. Ya ha habido varias noches en su piso varias veladas hasta las tantas. Silvia, la vecina de abajo, tuvo que subir a pedir silencio, sin mucho éxito por cierto. Tras este suceso, Don Dimas, el presidente de la comunidad, tomó cartas en el asunto y decidió que era momento de convocar una asamblea de la comunidad con un único orden del día: ella.

talleres-escritura-malaga

Los testimonios se suceden. Ana, su vecina de enfrente, habituada a apostarse tras la mirilla, desgrana con precisión policial sus horarios, las visitas que recibe. Antonio, el abogado, dice que es una chica encantadora, aunque un poco alocada, lo normal a su edad. Silvia concita la solidaridad del vecindario, al exponer su audición diaria –e involuntaria– del tema “paseos interminables en el piso de arriba a las once y cuarto de la noche”. Tú escuchas, en apariencia indiferente, todo lo que dicen. No sabes qué pensar, te limitas a apuntar ideas en tu cuaderno para luego comentarlas con tus compis del taller de escritura. De improviso se presenta en la reunión alguien inesperado: ella.

Ante una concurrencia hostil, cuenta que trabaja en un bar de copas; así se paga los estudios y qué más quisiera ella que no andar con prisas para ir al trabajo, pero siempre se le echa el tiempo encima. Sí, algunas noches se pasan amigos a verla y se toman la penúltima en casa, pero ella procura no hacer mucho ruido. Y de hombres nada: su chico está trabajando en una ONG en África y ella le guarda requetebién la ausencia. Apuntas con disimulo lo que ella cuenta, es un material excelente para tus textos 🙂

Como podemos ver, en esta historia hay muchas voces, muchos puntos de vista: y es que cuando narramos algo, no sólo lo contamos, también lo hacemos desde una perspectiva. Esa perspectiva nos condiciona en la vida real y ahí no podemos escoger; pero cuando escribimos, podemos elegirla. Es lo que se viene en llamar el punto de vista del narrador, una de las armas más poderosas de la escritura y por eso, hay que conocerla bien.

Y es que el punto de vista es el lugar que elegimos para contar una historia.

Artículo redactado por Augusto López, monitor de los talleres de Mitad Doble.

(Fotografía: detalle de fachada del Convento de la Aurora y Divina Providencia de las RR. MM. Dominicas, c/ Andrés Pérez, Málaga).

Anuncios

Publicado el 9 enero, 2015 en Construcción de relatos, Técnicas narrativas y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: