Los tres pericos, de Silvana Centurión

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Pepe Uno

Esta noche quiere estar guapa; hace mucho tiempo que no ve a Sofía y sus hermanas. Mientras Milena mantiene un forcejeo con su vestido frente al espejo, sus recuerdos aterrizan en aquel noviembre de mil novecientos ochenta y dos, época de su adolescencia.

-¡Hola!, exclama Milena al entrar en la cocina de Sofía.

Atraído por la charla que mantienen las chicas, Pepe, que está sobre la nevera, salta y posa sus garras en el hombro de Milena y le asusta de tal manera que ésta coge al intruso animal y de un manotazo, lo da contra el suelo. El loro muere.

-Has matado el perico de mis hermanas.

Pepe Dos

-Amiga no te preocupes; mi padre ha comprado otro perico; ven a casa porfa.

Pepe Dos quería a Milena; tal vez de escucharla tanto parlotear le asociaba con algún familiar de su especie.

-¿Qué te vas a poner este sábado? comenta Milena mientras se incorpora de una silla, la que por casualidad, tiene la parte del asiento suelta, pues los tornillos que le sujetan le faltan y sucede lo menos pensado: cae la madera en la cabeza de Pepe Dos que está debajo. También muere.

Por una semana Sofía fue castigada, las hermanas pequeñas no paraban de llorar. Sofía para contentar a sus hermanas gasta sus ahorros en otro perico y en dos semanas consiguió una visa forzada para que su encantadora Milena volviera a entrar a su casa.

Pepe Tres

-¡Hola, llegué yo! Milena abre la puerta y entra. Pepe Tres, que está justo detrás, queda retratado en la pared. Sofía y sus hermanas que estaban observando la escena llevan sus manos a la cabeza y gritan.
-¡Está vivo, no le he matado!, se defiende Milena.

El perico se incorpora y se desplaza con sus chuecas patas, tal cual un borracho bajando por la avenida; después de andar dos metros bajo la fija mirada de las presentes, cae muerto.

Con el pasar del tiempo aquellas muertes prescriben.

-¡Chin chin!

Hoy se encuentran brindando por los viejos tiempos. Las cuatro mujeres lloran de la risa al recordar la trágica muerte de aquellas desafortunadas mascotas.

(Fotografía de Joaquín Beltrán).

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Publicado el 25 febrero, 2016 en Textos de alumnas/os y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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